Hay una forma de ver la Costa Amalfitana que no incluye ni tráfico ni aparcamientos: se camina por encima de ella. El Sendero de los Dioses recorre la ladera entre Agerola y Positano, trescientos metros sobre el mar, y durante siete kilómetros y medio mantiene el golfo abierto a la derecha, con los farallones de Capri en el horizonte en los días claros. No hace falta ser alpinista: hacen falta unas zapatillas serias, la mañana adecuada y un pequeño plan para la vuelta.
Qué es el Sendero de los Dioses
Es un antiguo camino de herradura, de los que unían los pueblos altos de la península cuando la carretera costera todavía no existía. El trazado clásico va de Bomerano, aldea de Agerola, a Nocelle, el núcleo alto de Positano: 7,8 kilómetros, tres o cuatro horas de camino con las paradas incluidas, dificultad senderista: ningún tramo equipado, nada de escalada, pero sí piedra irregular bajo los pies y algún paso expuesto al vacío.
Casi todo el mundo lo hace en este sentido, de Bomerano hacia Nocelle, por dos razones prácticas: el desnivel es en bajada y el panorama queda delante en lugar de a la espalda. Al revés significa subir y girarse continuamente.

El recorrido, paso a paso
Se sale de la plaza de Bomerano, donde las señales marcan el sendero como CAI 327. Los primeros minutos transcurren entre casas; después el pueblo se acaba de golpe y empieza el Colle Serra: a partir de ahí se camina con el mar debajo.
El tramo más fotografiado es el de la Grotta del Biscotto, un enorme abrigo natural bajo la roca donde en su día hubo casas rupestres, y la travesía sobre el Vallone Grarelle, con los bancales cultivados que descienden en escalones hacia el mar. En el último tercio aparece Positano, primero como una mancha blanca en la ladera y luego como un pueblo entero, y sobre el agua se distinguen los islotes de Li Galli.
El sendero está bien señalizado y casi nunca está vacío: perderse cuesta. Lo que falta es la sombra: durante largos tramos se camina completamente expuesto.
Cuándo hacerlo
Las estaciones buenas son la primavera y el otoño: de mediados de septiembre a noviembre la luz es baja, el aire está limpio y se ve hasta Capri; en abril y mayo el monte bajo está en flor. El invierno, en los días estables, es espléndido y está vacío.
Julio y agosto son la peor elección, y no por el sendero sino por el sol: sin sombra, las horas centrales se sufren de verdad. Si coincides con esas fechas, la única versión sensata es salir al amanecer y estar en Nocelle antes de las once. Vale además una regla general: llegar a Bomerano antes de las nueve, antes de que el pueblo se llene.
Qué llevar en la mochila
- Calzado cerrado con suela con dibujo: el firme es piedra viva, a menudo pulida. Las chanclas y las suelas lisas causan la mitad de los incidentes.
- Más agua de la que crees: en el recorrido no hay fuentes. Litro y medio por persona es el mínimo, más en verano.
- Gorra y crema solar, por la misma razón por la que hace falta el agua.
- Una sudadera ligera: en el Colle Serra sopla viento incluso en septiembre.
- Algo de comer: no hay bares en el sendero, solo algún quiosco en Nocelle.
No es un recorrido para carritos de bebé ni para quien tenga vértigo acusado: algunos pasos son estrechos, con el vacío al lado y sin protecciones. Con niños que caminen bien, en cambio, se hace sin problema.
La bajada a Positano
En Nocelle termina el sendero, pero no el viaje: el pueblo está todavía cuatrocientos metros por encima de Positano. Desde allí hay dos maneras de bajar.
La primera es la escalinata: unos 1.500 escalones hasta Arienzo y la carretera costera (las estimaciones van de 1.500 a 1.700; nadie los ha contado nunca dos veces igual). En bajada no cuestan aliento, pero después de tres horas de camino se notan en las rodillas. La segunda es el autobús local, que baja de Nocelle a Positano en unos diez minutos: es con diferencia la opción más habitual, y no le quita nada al día.
El problema del coche
Aquí está la única complicación real del Sendero de los Dioses: se termina donde no se ha empezado. Quien llega en coche a Bomerano se lo encuentra al final del día a treinta kilómetros y un puerto de montaña de distancia, y tiene que volver a por él en transporte público: hora y media larga cuando los enlaces acompañan.
Hay tres soluciones. Los autobuses de línea: la SITA Sud une Amalfi con Agerola y Positano con Amalfi, así que el círculo se cierra, pero con dos transbordos y horarios que conviene mirar la noche antes. El recorrido circular bajando a Praiano en lugar de a Positano, que acorta la vuelta pero añade una escalinata de casi dos mil escalones. O hacerse acompañar: salida en Bomerano por la mañana, recogida en Positano por la tarde, sin pensar en aparcamientos ni en enlaces.
Un último aviso para quien conduzca por su cuenta en agosto y septiembre: en la SS163 rige la circulación por matrículas alternas, y puede ocurrir que el coche dejado en Bomerano no pueda volver a la hora que te gustaría.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hace falta realmente?
Tres horas caminando ligero, cuatro con las paradas para fotos y un bocadillo. Añade la bajada a Positano, a pie o en autobús, y tienes media jornada completa ocupada.
¿Es apto para quien no hace senderismo?
Sí, si caminas con regularidad y no sufres vértigo. No hay tramos equipados ni pasos técnicos, pero son casi ocho kilómetros sobre piedra irregular.
¿Se puede hacer al revés, de Positano a Bomerano?
Se puede, y cansa más: hay que subir los escalones hasta Nocelle y afrontar el desnivel en ascenso, con el panorama a la espalda casi todo el tiempo.
¿Hace falta guía?
Para orientarse no: el sendero está señalizado y transitado. Una guía tiene sentido si te interesa la parte botánica e histórica, que es mucha y no está en los carteles.
De todo lo que se puede hacer en la Costa Amalfitana, esto es lo que más tiempo se recuerda y, curiosamente, una de las pocas cosas gratuitas. Solo pide que se lo tomen en serio: calzado adecuado, salida temprana y la vuelta organizada antes de echar a andar.
Te dejamos en la salida, te recogemos en la llegada
El Sendero de los Dioses termina donde no empezó: un conductor te lleva a Bomerano por la mañana y te espera en Positano por la tarde.
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