Le recogemos en su alojamiento, en la estación de Termini o en un punto acordado. El centro histórico tiene zona de tráfico limitado: donde no se puede acceder, fijamos de antemano un punto de encuentro a pocos pasos, en lugar de dejarle buscando con las maletas.
El viaje desde Roma a la Estación de Nápoles Central es de unos 218 km y dura aproximadamente 2 horas y 40 minutos, casi enteramente por autopista y carreteras principales. Es un trayecto cómodo y directo: sale usted cuando decida, sin transbordos ni esperas de enlaces.
Cuando se viaja a la Estación de Nápoles Central, importa más la hora de salida que la de llegada: recomendamos salir aproximadamente 3 horas y 25 minutos antes de su tren, tiempo que cubre el trayecto más la espera en la terminal. Indíquenos la hora del tren al reservar y calculamos hacia atrás, teniendo en cuenta el tráfico de la mañana en este tramo, que no es el de la tarde.
Le dejamos en la zona de acceso rodado más cercana a la entrada de la estación, así solo tendrá que recorrer unos metros con las maletas hasta los andenes o el metro. Si tiene un tren de alta velocidad que coger, dejamos un margen de seguridad sobre el horario de salida.
Nápoles Central es la terminal de los trenes de alta velocidad desde Roma, Florencia y Milán, y el nudo desde el que parten todas las conexiones regionales. Salir de la estación con el equipaje y buscar transporte en Piazza Garibaldi es la parte menos agradable del viaje: el traslado privado la elimina por completo.