El conductor le recibe en el andén de llegada o en la salida acordada de Piazza Garibaldi, con un cartel con su nombre, y le acompaña hasta el coche ayudándole con el equipaje. Comprobamos el horario real del tren: si llega con retraso, la recogida se ajusta sin coste adicional.
El trayecto desde la Estación de Nápoles Central a Amalfi es de unos 61 km y dura aproximadamente 1 hora y 20 minutos. El último tramo discurre por la carretera costera excavada en la roca, una sucesión de curvas y túneles con el mar a pico debajo: espectacular de contemplar, exigente de conducir. El conductor conoce cada curva y cada punto de cruce, así que usted puede disfrutar del paisaje en lugar de la carretera.
A su llegada a la Estación de Nápoles Central no hace falta planificar nada: seguimos la llegada y el conductor está allí cuando usted aterriza de verdad, no cuando estaba previsto. La espera está incluida, así que un retraso o una cinta de equipajes lenta no le cuestan nada más: sale y el coche ya está ahí.
Le dejamos en la entrada peatonal del centro histórico o frente a su hotel si se encuentra en la carretera principal. Desde allí a la catedral hay pocos minutos a pie, siempre en llano.
Amalfi da nombre a toda la costa y es el único pueblo con una plaza de verdad y un puerto: la Catedral de Sant’Andrea con su gran escalinata domina el centro, mientras que detrás se abre el Valle dei Mulini con sus antiguas fábricas de papel. Es el nudo desde el que salen las conexiones hacia Ravello y los pueblos orientales.